Fenómenos paranormales: El Sanatorio de Terrassa u Hospital del Tórax

Antiguo Hospital del Tórax de Cataluña, actual Parque Audiovisual de Cataluña
Antiguo Hospital del Tórax de Cataluña, actual Parque Audiovisual de Cataluña | Wikipedia

Hoy, transformado en el Parque Audiovisual de Cataluña, el Sanatorio de Terrassa sigue siendo testigo de su inquietante pasado.

El Sanatorio de Terrassa, también conocido como el Hospital del Tórax, se erige en España, cerca de Barcelona, en el municipio de Terrassa o Tarrasa.

Fundado en la década de los cincuenta, este lugar fue destinado a tratar a pacientes con problemas respiratorios, especialmente aquellos afectados por tuberculosis, fibrosis y tumores pulmonares.

La ubicación estratégica, cerca de Barcelona y rodeada de bosques de pinos, con clima cálido en verano y con una población con el menor índice de tuberculosis del país, proporcionaba un ambiente limpio y puro para propiciar la recuperación de los enfermos.

La historia del Hospital del Tórax


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Cerca de la década de los 50, el Ministerio de Sanidad decidió establecer un hospital cerca de Barcelona para atender a la creciente cantidad de enfermos con enfermedades respiratorias. El terreno elegido, el Llano del Buen Aire, tres kilómetros de Tarrasa, ofrecía condiciones ideales para el tratamiento. El hospital, inaugurado el 8 de junio de 1952 por Francisco Franco, se convirtió en un referente para pacientes con tuberculosis, fibrosis y otras afecciones pulmonares.

Cambios y desafíos

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Ventanas del Hospital del Tórax de Cataluña abandonado - Google Maps

Nueve años después de su apertura, en 1961, el sanatorio ya contaba con un millar de internados. La tuberculosis generaba alta morbilidad y mortalidad, y el tratamiento duraba dieciocho meses.

A partir de 1969, el hospital amplió su atención a otras patologías respiratorias y cardíacas. Sin embargo, problemas de gestión y abandono de las monjas carmelitas en 1973 provocaron una crisis. Nadie respetaba los horarios, adentro había venta de productos como tabaco y alcohol, no había control sobre los turnos de trabajo, etc.

La lucha interna entre partidarios del cierre y defensores de soluciones alternativas marcó un periodo tumultuoso.

A pesar de intentos de reestructuración, la situación no mejoró significativamente.

Despidos, renuncias de personal médico y conflictos internos continuaron afectando la calidad del servicio.

En 1974, un nuevo director asumió el cargo y se realizaron cambios, pero las carencias persistieron. La falta de personal cualificado y la presión social contribuyeron a mantener un entorno caótico.

Transformaciones y nuevos tratamientos

A lo largo de los años, el sanatorio experimentó una transformación en sus métodos de tratamiento.

La duración de la estancia de los pacientes disminuyó gradualmente, y se implementaron tratamientos más efectivos.

Hacia 1982, el hospital se destacaba en nuevos tratamientos cortos y alcanzaba tasas de curación del 98%. Sin embargo, los desafíos organizativos y la llegada de pacientes con enfermedades no tuberculosas aumentaron.

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Pasillo del antiguo Hospital del Tórax de Cataluña mientras estuvo abandonado - Google Maps

Cierre y transformación

En 1986, el sanatorio cerró sus puertas para la hospitalización de enfermos de tuberculosis.

La necesidad de un hospital dedicado a estas enfermedades había disminuido, y se propuso construir un nuevo hospital mancomunado.

El cierre oficial se realizó el 31 de diciembre de 1986, pero una unidad médica continuó en las instalaciones hasta 1997, cuando finalmente se cerró de manera definitiva.

La sombra del suicidio: un pasado turbio

A pesar de su noble propósito, el Hospital del Tórax pronto se vio envuelto en una terrible fama. Pocos meses después de su apertura, el sanatorio se ganó el título de tener la tasa de suicidios más alta de España y una de las más elevadas de Europa.

Los pacientes, enfrentados a enfermedades respiratorias mortales, optaban por arrojarse desde la novena planta, apodada "La Jungla", prefiriendo una muerte rápida a soportar el dolor prolongado de sus enfermedades.

El dolor de una decisión desgarradora

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Hospital del Tórax - Amino

Imagina, por un momento, ponerte en el lugar de esas almas atormentadas. Ante la certeza del sufrimiento que les esperaba, muchos optaron por el suicidio en lugar de seguir escuchando noche a noche la dolorosa agonía de sus compañeros y de seguir aguantando el dolor de enfermedades incurables.

La falta de recursos médicos, como vacunas para la tuberculosis, contribuyó a esta desgarradora realidad.

Aquellos que aceptaban su destino experimentaban un dolor insoportable, gemían de día y de noche, y las dosis de morfina apenas proporcionaban alivio temporal para que pudieran descansar unas cuantas horas.

Voces y espíritus: fenómenos paranormales

La angustia no terminaba con el sufrimiento físico.

Los pacientes afirmaban escuchar las voces de sus compañeros fallecidos, llamándolos a unirse a ellos en la muerte. Estas llamadas no solo afectaban a los pacientes, sino también al personal del hospital.

Testigos aseguraban ver espíritus deambulando por los pasillos tanto de día como de noche.

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Supuesto fantasma captado en una de las investigaciones de fenómenos paranormales - Amino

El pasado oscuro persiste: leyendas y experimentos siniestros

Después de 18 años como sanatorio, el Hospital del Tórax se convirtió completamente en un hospital, pero el cambio no logró ocultar su oscuro pasado.

Las leyendas sobre experimentos inhumanos crecieron, sugiriendo que se utilizaban pacientes para pruebas de medicamentos y métodos quirúrgicos extremos. Incluso se hablaba de horripilantes prácticas de tráfico y venta de órganos, y de la práctica de abortos ilegales en condiciones insalubres.

El abandono y la naturaleza

Tras 45 años de servicio, el Hospital del Tórax cerró sus puertas y fue abandonado.

Sin mantenimiento, la naturaleza reclamó el edificio, transformándolo en un sombrío recordatorio de su pasado.

Aunque oficialmente cerrado, el hospital se convirtió en un imán para aquellos que buscaban lo paranormal, así como para sectas que veían en su oscura aura un escenario ideal para realizar rituales satánicos.

Entre lo siniestro y lo cinematográfico

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Antigual sala de baño del Hospital del Tórax de Cataluña - Google Maps

Toda la aura enigmática que rodea al edificio y su naturaleza siniestra, especialmente durante la noche, lo han convertido también en el escenario predilecto para numerosas películas de terror.

Títulos como Ouija, Frágiles, The Machinist o Los sin nombre son solo algunos ejemplos. De hecho, varios miembros del equipo técnico y actores que participaron en estas producciones afirman haber experimentado fenómenos extraños. Jaume Balagueró, director de "Los sin nombre", compartió anécdotas sobre cómo los actores se veían obligados a ir al baño de dos en dos debido al miedo que experimentaban en el lugar.

Transformación actual y legado

En 2004, la Generalidad de Cataluña y el Ayuntamiento de Tarrasa decidieron darle una nueva vida al recinto, transformándolo en un complejo audiovisual.

El Parque Audiovisual de Cataluña, inaugurado después de años de trabajo, representa un cambio radical en la función del antiguo hospital.

Aunque su aspecto lúgubre fue reemplazado por un entorno más moderno, el legado histórico del Sanatorio de Terrassa sigue presente en las historias que lo rodean y en los vestigios de su pasado paranormal.

Angela Barraza

Periodista y escritora chilena. Fue panelista del programa VIGILANTES de La Red TV y del programa Combinación Clave de Radio La Clave.  

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