Historia y significados del Tarot

Cartas de Tarot con la faz descubierta
Tarot | Pixabay

Explora los enigmas del Tarot, desde sus misteriosos orígenes renacentistas hasta su impacto en la psicología y la espiritualidad modernas. Una travesía por las cartas que revelan más que futuros: los arquetipos que conectan con la esencia humana.

El Tarot, un conjunto de cartas misteriosas que han fascinado a lo largo de los siglos, es más que un mero medio de adivinación. Su historia se entrelaza con la espiritualidad, la filosofía y la alquimia, creando un mosaico enigmático de simbolismos y significados profundos. Aunque su origen exacto es esquivo, el Tarot ha dejado una huella imborrable en la historia de las artes adivinatorias y la exploración de la psique humana.

El comienzo del viaje del Tarot se pierde en las brumas del tiempo, y su origen es objeto de debate entre los historiadores y los estudiosos del esoterismo.

Una de las teorías sugiere que el Tarot tiene raíces en el antiguo Egipto, conectando las cartas con la sabiduría hermética transmitida a través de los siglos. Sin embargo, la falta de evidencia concreta hace que esta conexión sea más especulativa que histórica.

El Tarot, tal como lo conocemos hoy, emergió en Europa durante el siglo XV. Las primeras referencias documentadas del uso del Tarot como herramienta adivinatoria datan de la Italia renacentista. Se cree que las cartas fueron introducidas por los círculos aristocráticos y cortesanos, donde se utilizaban para juegos de cartas y entretenimiento. No obstante, pronto se descubrió que las imágenes y símbolos en las cartas tenían un potencial más profundo y significativo.


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El mazo original del Tarot constaba de 78 cartas, divididas en dos partes: los Arcanos Mayores y los Arcanos Menores.

El término "Arcano" (lat. arcanum) significa misterio. 

Los Arcanos Mayores, con imágenes icónicas como El Loco, El Mago y La Emperatriz, representan aspectos fundamentales de la existencia humana y los arquetipos universales.

Los Arcanos Menores, divididos en palos similares a las cartas de la baraja española, ofrecen una mirada más detallada a las experiencias cotidianas y las interacciones humanas.

Una figura central en la historia temprana del Tarot es el Tarot de Marsella, uno de los mazos más antiguos y ampliamente conocidos. Este mazo, que data del siglo XVIII, se convirtió en la base para muchas interpretaciones y diseños posteriores del Tarot. Su estilo artístico distintivo y su simbolismo atemporal lo han establecido como un punto de referencia en el mundo del Tarot.

A medida que el Tarot se difundió por Europa, comenzaron a surgir diversas interpretaciones y usos. A mediados del siglo XIX, el auge del ocultismo y la espiritualidad renovada llevaron al resurgimiento del interés en el Tarot como una herramienta de conocimiento esotérico.

Personalidades notables como Eliphas Lévi y A.E. Waite contribuyeron a la reinterpretación de las cartas, infundiendo nuevas capas de simbolismo y misticismo.

El Tarot Rider-Waite, creado por Arthur Edward Waite y la artista Pamela Colman Smith en 1909, marcó un hito significativo en la evolución del Tarot.

Este mazo, aún ampliamente utilizado hoy, introdujo cambios notables en la iconografía de las cartas, añadiendo detalles simbólicos que facilitaron la interpretación intuitiva. La inclusión de ilustraciones detalladas en cada carta permitió una conexión más profunda con los significados ocultos y proporcionó una base para numerosos mazos posteriores.

A lo largo del siglo XX, el Tarot dejó de ser un dominio exclusivo de círculos esotéricos y se integró gradualmente en la corriente principal de la cultura popular. Se popularizó aún más con el auge del movimiento New Age en las décadas de 1960 y 1970, donde el interés en la espiritualidad alternativa y las prácticas adivinatorias experimentó un resurgimiento notable.

Hoy en día, el Tarot se ha convertido en una herramienta versátil y accesible utilizada para la reflexión personal, la orientación espiritual y la exploración de la psique.

Los lectores de Tarot, también conocidos como tarotistas, ofrecen interpretaciones de las cartas para abordar preguntas específicas, proporcionar claridad en situaciones confusas o simplemente ofrecer una perspectiva más amplia sobre la vida.

La aceptación generalizada del Tarot ha llevado a la creación de una variedad de mazos con temas específicos, desde mazos basados en mitología hasta aquellos inspirados en el mundo natural. Cada mazo aporta su propio enfoque único y una perspectiva fresca a los arquetipos fundamentales representados en las cartas.

Además de su aplicación adivinatoria, el Tarot ha influido en diversas disciplinas, como la psicología junguiana. Carl Jung, el renombrado psiquiatra suizo, exploró la conexión entre los arquetipos del Tarot y los patrones de la psique. Argumentó que las imágenes y símbolos en las cartas reflejan aspectos universales de la experiencia humana y pueden servir como herramientas poderosas para la autoexploración y el crecimiento personal.

El Tarot es más que un juego de cartas o una herramienta de adivinación; es un reflejo de la rica historia de la espiritualidad y la búsqueda humana de significado.

Desde sus misteriosos orígenes en el Renacimiento italiano hasta su presencia arraigada en la cultura contemporánea, el Tarot continúa cautivando a aquellos que buscan respuestas, sabiduría y una conexión más profunda con los misterios de la existencia. 

Los Arcanos Mayores del Tarot: Un viaje profundo a los arquetipos psicológicos y esotéricos

Como dije anteriormente, el Tarot, con sus 78 cartas, ofrece una ventana a la psique humana a través de sus dos componentes principales: los Arcanos Mayores y Menores. En este artículo, nos sumergiremos específicamente en los Arcanos Mayores, explorando sus significados desde las perspectivas psicológica y esotérica.

Cada carta se despliega ante nuestras preguntas como una puerta a la comprensión de los arquetipos universales y revela capas de significado que trascienden las barreras del tiempo y la cultura. Por esto, las cartas pueden ser una gran guía.

El Loco (Arcano 0): El viajero inocente

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Tarot, Arcanos Mayores, El Loco, Carta número 0 - Pixabay

Desde una perspectiva psicológica, El Loco representa la búsqueda de la libertad y la expresión auténtica del yo. Es el inicio de un viaje interno, simbolizando la necesidad de liberarse de las restricciones autoimpuestas.

Es el arquetipo del individuo que se aventura hacia lo desconocido en busca de experiencias transformadoras.

Desde el punto de vista esotérico, El Loco encarna el espíritu sin restricciones, conectándose con la energía pura del universo. Representa la confianza en el proceso de la vida y la disposición para embarcarse en una jornada de autodescubrimiento.

Para saber el significado completo de esta carta en una tirada, al derecho y al revés, lee el siguiente artículo: 

Tarot para principiantes: Arcanos mayores - El Loco

El Mago (Arcano I): El hacedor de magia

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Tarot, Arcanos Mayores, El Mago, Carta número 1 - Pixabay- Pixabay

En la psicología, El Mago simboliza el poder de manifestar la realidad a través de la voluntad y la acción. Es el arquetipo del individuo consciente de sus habilidades creativas y el potencial ilimitado para transformar la realidad.

Desde una perspectiva esotérica, El Mago representa el canal entre el mundo material y el espiritual. Posee la habilidad de manifestar deseos a través de la conexión con las fuerzas cósmicas. Es la manifestación del poder divino en la creación.

La Sacerdotisa (Arcano II): La guardiana del conocimiento interior

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Tarot, Arcanos Mayores, La suma sacerdotisa, Carta número 2 - Pixabay

Psicológicamente, La Sacerdotisa representa la intuición y la conexión con el inconsciente. Es el arquetipo de la sabiduría femenina y la búsqueda de respuestas a través de la introspección.

Sugiere la necesidad de confiar en la intuición y explorar el mundo interior.

Desde la perspectiva esotérica, La Sacerdotisa es la guardiana de los misterios ocultos. Representa el conocimiento espiritual y la conexión con lo divino a través de la contemplación y la meditación.

Es la puerta de entrada a la sabiduría más profunda.

La Emperatriz (Arcano III): La madre que nutre

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Taror, Arcanos Mayores, La emperatriz, Carta número 3 - Pixabay

En la psicología, La Emperatriz simboliza la fertilidad creativa y la expresión plena de la feminidad. Es el arquetipo de la madre nutricia que fomenta el crecimiento y la realización personal.

Desde una perspectiva esotérica, La Emperatriz representa la fuerza creadora del universo. Es la diosa de la fertilidad que da vida a nuevas posibilidades. Sugiere el equilibrio entre la acción y la receptividad en la manifestación de los sueños.

El Emperador (Arcano IV): El que pone las reglas

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Tarot, Arcanos Mayores, El Emperador, Carta número 4 - Pixabay

Desde la psicología, El Emperador personifica la autoridad y la estructura.

Es el arquetipo del líder que establece límites y brinda seguridad. Representa la necesidad de orden y control en la vida.

En el ámbito esotérico, El Emperador encarna el principio masculino de la creación.

Es el arquetipo del creador y protector del orden cósmico. Sugiere la importancia de establecer fundamentos sólidos para el crecimiento espiritual.

El Sumo Sacerdote (Arcano V): El guía espiritual

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Tarot, Arcanos Mayores, El hierofante, Carta número 5 - Pixabay

Desde una perspectiva psicológica, El Sumo Sacerdote (También conocido como El Hierofante o El Papa) simboliza la búsqueda de significado y la conexión con lo divino. Es el arquetipo del guía espiritual que facilita la búsqueda interior y la comprensión más profunda.

Esotéricamente, El Sumo Sacerdote representa la sabiduría divina y la conexión con las enseñanzas espirituales. Es el intermediario entre lo terrenal y lo divino, guiando a otros hacia la iluminación espiritual.

Los Enamorados (Arcano VI): La elección consciente

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Tarot, Arcanos Mayores, Los enamorados, Carta número 6 - Pixabay

Desde una perspectiva psicológica, Los Enamorados simbolizan la elección consciente y la integración de opuestos. Es el arquetipo de la toma de decisiones basada en valores y la comprensión de la dualidad.

En el esoterismo, Los Enamorados representan la unión de fuerzas opuestas para crear armonía. Es el símbolo del amor divino y la integración espiritual.

Sugiere la necesidad de tomar decisiones desde el corazón y la consciencia.

El Carro (Arcano VII): El triunfo de la voluntad

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Tarot, Arcanos Mayores, El Carro, Carta número 7 - Pixabay

Psicológicamente, El Carro representa la victoria a través del autocontrol y la dirección de la voluntad. Es el arquetipo del individuo que supera obstáculos mediante la determinación y la disciplina.

Desde una perspectiva esotérica, El Carro simboliza el viaje del alma hacia la victoria espiritual. Representa el control sobre las fuerzas internas y externas, señalando la importancia de dirigir la vida con propósito.

La Justicia (Arcano VIII): El equilibrio y la consecuencia

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Tarot, Arcanos Mayores, La Justicia, Carta número 8 en el Tarot de Marsella y la número 11 en la baraja Smith Waite - Pixabay

En la psicología, La Justicia simboliza la necesidad de equilibrio y la comprensión de las consecuencias de las acciones. Es el arquetipo de la imparcialidad y la toma de decisiones basada en la ética.

Desde una perspectiva esotérica, La Justicia representa la ley cósmica y la necesidad de equilibrio kármico.

Es el símbolo de la justicia divina que guía hacia la armonía y la rectitud. Sugiere la importancia de tomar decisiones éticas para el crecimiento espiritual.

El Ermitaño (Arcano IX): La búsqueda interior

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Tarot, Arcanos Mayores, El Ermitaño, Carta número 9 - Pixabay

En el ámbito psicológico, El Ermitaño simboliza la búsqueda de la verdad interior y el retiro para la reflexión. Es el arquetipo del individuo que busca la sabiduría a través de la soledad y la introspección.

Desde una perspectiva esotérica, El Ermitaño representa al buscador de la verdad espiritual. Es el guía que ilumina el camino hacia la verdad interna. Sugiere la importancia de la búsqueda interior para encontrar respuestas significativas.

La Rueda de la Fortuna (Arcano X): El ciclo infinito y la aceptación de los cambios

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Tarot, Arcanos Mayores, Rueda de la Fortuna, Carta número 10 - Pixabay

Desde una perspectiva psicológica, La Rueda de la Fortuna simboliza los ciclos de la vida y la aceptación de los cambios inevitables.

Es el arquetipo de la adaptabilidad y la comprensión de que todo es temporal.

En el esoterismo, La Rueda de la Fortuna representa el flujo constante del destino y las lecciones kármicas.

Es el símbolo de la rueda de la vida que gira sin cesar, señalando la necesidad de aceptar los cambios como parte del viaje espiritual.

La Fuerza (Arcano XI): El dominio pacífico

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Tarot, Arcanos Mayores, La Fuerza, Carta número 11 en el Tarot de Marsella y número 8 de la baraja Smith Waite - Pixabay

Desde la perspectiva psicológica, La Fuerza simboliza el control de las emociones y la expresión pacífica de la fortaleza interior. Es el arquetipo de la valentía y la compasión en la gestión de desafíos.

Esotéricamente, La Fuerza representa la energía creativa canalizada de manera positiva. Es el símbolo de la fuerza interior que se manifiesta a través del amor y la compasión.

Sugiere la importancia de enfrentar los desafíos con valentía y amabilidad.

El Colgado (Arcano XII): La renuncia voluntaria

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Tarot, Arcanos Mayores, El Colgado, Carta número 12 - Pixabay

Desde una perspectiva psicológica, El Colgado simboliza la rendición voluntaria y la aceptación de la realidad. Es el arquetipo del individuo que encuentra la paz a través de la renuncia a la resistencia.

En el esoterismo, El Colgado representa la búsqueda de la iluminación a través de la renuncia al ego. Es el símbolo del sacrificio voluntario que conduce a una comprensión más profunda de la vida.

Sugiere la importancia de soltar las ataduras para alcanzar la trascendencia espiritual.

La Muerte (Arcano XIII): La transformación renovadora

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Tarot, Arcanos Mayores, La Muerte, Carta número 13 - Pixabay

En la psicología, La Muerte simboliza la transformación y el renacimiento. Es el arquetipo del cambio necesario para el crecimiento personal y la liberación de lo obsoleto.

Desde una perspectiva esotérica, La Muerte representa la transición hacia un estado superior de conciencia. Es el símbolo de la renovación espiritual y la liberación de las ataduras materiales.

Sugiere la importancia de abrazar el cambio como una fuerza positiva en el camino espiritual.

La Templanza (Arcano XIV): El equilibrio armonioso

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Tarot, Arcanos Mayores, La Templanza, Carta número 14 - Pixabay

Desde la psicología, La Templanza simboliza el equilibrio armonioso y la integración de opuestos. Es el arquetipo del individuo que armoniza sus aspectos internos para alcanzar la paz interior.

En el esoterismo, La Templanza representa la alquimia espiritual y la transmutación de las energías. Es el símbolo de la armonización de fuerzas opuestas para lograr la unidad.

Sugiere la importancia de la moderación y la búsqueda de un equilibrio sano.

El Diablo (Arcano XV): La sombra interior

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Tarot, Arcanos Mayores, El Diablo, Carta número 15 - Pixabay

En el ámbito psicológico, El Diablo simboliza la confrontación con la sombra interior y las fuerzas oscuras. Es el arquetipo del individuo que enfrenta y supera sus miedos y deseos reprimidos.

Desde una perspectiva esotérica, El Diablo representa las ataduras materiales y las ilusiones terrenales. Es el símbolo de la tentación y la liberación de las cadenas autoimpuestas.

Sugiere la importancia de enfrentar las sombras internas para alcanzar la libertad espiritual.

La Torre (Arcano XVI): La revelación drástica

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Tarot, Arcanos Mayores, La Torre, Carta número 16 - Pixabay

Desde la perspectiva psicológica, La Torre simboliza la liberación de estructuras obsoletas y la revelación drástica de la verdad. Es el arquetipo del individuo que enfrenta crisis para un renacimiento personal.

En el esoterismo, La Torre representa la destrucción necesaria para la reconstrucción espiritual.

Es el símbolo de la iluminación repentina y la liberación de las limitaciones autoimpuestas. Sugiere la importancia de abrazar los cambios drásticos como catalizadores de crecimiento.

La Estrella (Arcano XVII): La esperanza iluminadora

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Tarot, Arcanos Mayores, La Estrella, Carta número 17 - Pixabay

Desde una perspectiva psicológica, La Estrella simboliza la esperanza y la conexión con la inspiración divina. Es el arquetipo del individuo que encuentra luz en medio de la oscuridad, renovando la fe en el futuro.

Esotéricamente, La Estrella representa la guía divina y la renovación espiritual. Es el símbolo de la conexión con las energías cósmicas para la sanación y la inspiración.

Sugiere la importancia de mantener la esperanza en momentos difíciles.

La Luna (Arcano XVIII): La intuición profunda

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Tarot, Arcanos Mayores, La Luna, Carta número 18 - Pixabay

Desde la perspectiva psicológica, La Luna simboliza la intuición profunda y la conexión con el inconsciente. Es el arquetipo del individuo que navega por las aguas emocionales para alcanzar la claridad interior.

En el esoterismo, La Luna representa la iluminación espiritual a través de la exploración de las emociones.

Es el símbolo de los misterios ocultos y la conexión con los reinos espirituales.

Sugiere la importancia de confiar en la intuición y explorar las profundidades de la psique.

El Sol (Arcano XIX): La iluminación radiante

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Tarot, Arcanos Mayores, El Sol, Carta número 19 - Pixabay

Desde una perspectiva psicológica, El Sol simboliza la claridad, la vitalidad y la integración de la personalidad. Es el arquetipo del individuo que alcanza la autenticidad y la autoaceptación, irradiando positividad.

En el esoterismo, El Sol representa la iluminación radiante del alma y la conexión con la fuente divina.

Es el símbolo de la alegría, la vitalidad y la verdad espiritual.

Sugiere la importancia de vivir en la autenticidad y permitir que la luz interior brille.

El Juicio (Arcano XX): La renovación profunda

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Tarot, Arcanos Mayores, El Juicio, Carta número 20 - Pixabay

Desde la perspectiva psicológica, El Juicio simboliza la evaluación honesta y la renovación profunda. Es el arquetipo del individuo que enfrenta la verdad interna y experimenta un renacimiento transformador.

En el esoterismo, El Juicio representa la llamada espiritual y la resurrección del alma.

Es el símbolo de la liberación de las limitaciones del pasado y la preparación para una nueva fase en el viaje espiritual.

Sugiere la importancia de la autoevaluación y el renacimiento continuo.

El Mundo (Arcano XXI): La culminación

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Tarot, Arcanos Mayores, El mundo, Carta número 21 - Pixabay

Desde una perspectiva psicológica, El Mundo simboliza la realización, la integración y la culminación del viaje personal. Es el arquetipo del individuo que ha alcanzado la armonía y la plenitud interior.

En el esoterismo, El Mundo representa la culminación exitosa de un ciclo y la armonía con el universo. Es el símbolo de la realización espiritual, la conexión con la totalidad y la integración de los aspectos opuestos.

Sugiere la importancia de celebrar logros y reconocer la conexión con el tejido cósmico de la existencia.

A través de los Arcanos Mayores del Tarot, tanto desde una perspectiva psicológica como esotérica, descubrimos un rico tapiz de simbolismos que nos invitan a explorar los rincones más profundos de nuestra psique y conexión con lo divino.

Cada arcano no solo actúa como una herramienta de adivinación, sino también como un espejo que refleja los arquetipos fundamentales presentes en la experiencia humana.

Al abrazar estas dualidades, encontramos un camino hacia la autoconciencia, el crecimiento espiritual y la comprensión de los misterios que nos rodean.

En última instancia, los Arcanos Mayores del Tarot nos invitan a un viaje continuo de descubrimiento interior y conexión con las fuerzas más allá de lo tangible.

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Angela Barraza

Periodista y escritora chilena. Estudió filosofía en la USACH y en la PUCV, también Períto criminalístico en la UTEM.  

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